Opinion de Dios sobre Matrimonio Homosexual (3)

“Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó” (Génesis 1:27).

El desagrado de Dios no es sólo contra los que hacen tales cosas, sino también contra los que apoyan y defienden este comportamiento. “Quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican” (Romanos 1:32).

Estos versículos hablan claramente en contra de la homosexualidad como una práctica inmoral y proporcionan una sólida base bíblica contra el rechazo y la condena del matrimonio entre personas del mismo sexo.

“¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, no los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones” (1 Corintios 6:9).

“Para los fornicarios, para los sodomitas, para los secuestradores, para los mentirosos y perjuros, y para cuanto se oponga a la sana doctrina” (1 Timoteo 1:10).

La revolución sexual de la década de 1960 ha hecho mella en nuestra sociedad en general. Las relaciones homosexuales y el matrimonio entre personas de mismo sexo se celebran en las universidades, en los diarios, en la televisión, el internet, por Hollywood, Disney, y en la sociedad en general.

El grupo político homosexual es poderoso en Norteamérica y está determinado que a su estilo de vida “alternativo” se le dé la misma clasificación de ser normal, ya que, según ellos, los homosexuales nacieron genéticamente diferentes. Los científicos liberales radicales están obsesionados en la búsqueda de un “gen homosexual” para demostrar que la gente nace homosexual. Sin embargo, no se ha encontrado hasta ahora que la sexualidad de uno está determinada por la genética.

Como el matrimonio entre personas del mismo sexo ha ido ganando el apoyo de todos, este tema se ha convertido en división en un número de iglesias y denominaciones. El hecho es éste: la agenda homosexual ha entrado en la iglesia y se está apoderando. Hoy vemos la ordenación de homosexuales, pastores que son homosexuales y lesbianas, y miembros que son homosexuales declarados. Al igual que la sociedad, la iglesia es plegable para el grupo homosexual. La agenda homosexual alrededor del mundo, ha librado una guerra sin cuartel contra la iglesia, y la iglesia está cediendo ante la presión.

LA VERDADERA IGLESIA REMANENTE DEBE SER FIEL Y REAFIRMAR SU COMPROMISO CON LA PALABRA DE DIOS Y:

  1. Defender la institución del matrimonio que nos ha dado Dios como una unión santa y sagrada entre un hombre y una mujer-a pesar de lo que la voz de la mayoría pueda decir o hacer y,
  2. Declarar que el matrimonio homosexual NO está en sintonía con la Palabra de Dios. El matrimonio homosexual devalúa y socava la institución bíblica del matrimonio y no puede ser una buena opción moral para la raza humana. Recuerde que éste fue el pecado que trajo las antiguas civilizaciones a la ruina.

“La Iglesia debe decir acerca del pecado lo que Dios dice de él. Debe tratar con él como Dios lo indica, y su acción queda ratificada en el cielo” (El Deseado de Todas las Gentes).

Dios nos ayude a llegar hasta las almas que están cautivas en las profundidades del pecado. Sólo pueden ser alcanzadas con el testimonio puro y directo que se encuentra en la Palabra de Dios. El moderamiento suave no ha convertido ninguna alma a la verdad. Así que mantengamos sonando la alarma de advertencia y esperanza “a toda nación, tribu, lengua y pueblo” (Apocalipsis 14:6).

-El Heraldo del Evangelio Eterno-